martes, 21 de febrero de 2012

Fotos

Me escribo con Manuel. El vive en Madrid y yo en Buenos Aires. Sólo nos conocemos por facebook, skipe y fotos. Me ha pedido ver fotos para ver los avances en la restauraciòn de la Barca. Por ello ayer me tocò limpiar de proa a popa, cubierta y baño, paredes y puertas. Sacudir alfombras, y trapear una y otra vez el piso blanco estampado por las distintas formas de nuestros calzados embebidos en el barro de la amarra.
Al atardecer me dolía todo el cuerpo, especialmente la espalda. Después de la marinería, Dani salió con unos amigos de un grupo raro de facebook. De estudiar, nada. Mi hijo sobredotado, se llevó cuatro horribles materias, no estudia ni planea estudiar. No tiene idea de lo que significa estudiar, sobre todo cuando se es estudiante y lo que nos toca saber no nos interesa en lo màs mìnimo. Mientras escribo ideas distintas a las que me impulsaron a tomar la net con las visitas de las musas estoy escuchando a Nelson Castro, en un reportaje a Berenice, desde Venezuela, hablando de la metastasis del nuevo cáncer de recto que aqueja el Presidente de Venezuela, Hugo Chaves, quien es intoxicado con todo tipo de drogas a la vez que consume cocaina para no perder la verborragia que lo caracteriza. NO, no està bien el Síiiii que gritè, no debemos alegrarnos por el mal de nadie, pero Chaves es tan furiosamente antisemita que me resulta humanamente imposible considerarlo prójimo. Y ahora un imitador que lo hace igualito me hace reìr que suerte... Martin el administrador de la Marina, que se autoproclama Mesías, me pide permiso para soltar sus perros. Jajajá! Excelente la Unidad Fiscal Correccional de San Isidro que solucionó mi problema en una semana exacta,escandaletes y presiones de mi parte (como escribimos los abogados)de por medio.Bueno, hoy descubrí que no se puede escribir y escuchar un buen programa de radio. Las musas se han ido a nadar por el Arroyo Sarandí, lejos de aquí y lejos de mí....

lunes, 20 de febrero de 2012

Amanecer a bordo

Por las mañanas suele despertarme el canto de los pàjaros que habitan el Paraná. Hoy me despertò Numi que ya aprendiò a subir al Club Nàutico como trapecista desde las distinas posiciones en que la Marea deja al barco, para olizquear la tierra y el viento, y dejar su pillada estampada como advertencia a los seis perros del administrador. Sin embargo Numi fue educado para la Paz y no lo dejamos trabarse en riñas, sobre todo porque nuestro territorio està delimitado por los doce metros de eslora y los tres y medio de manga. Mi mansiòn acuàtica es la màs bella. De noche, las cortinas atigradas brillan a la luz del farolito que cuelga del techo, y la alfombra persa le dà un toque oriental al loft mecedor.
Mis hijos duermen hasta tarde, aunque hoy Maia se despertó urgida por aliviar el reciclado orgánico y cada vez que pasa de la proa a la tierra, siento que mi corazòn se descontrola hasta que la traigo con el brazo fuerte hacia mí y nace de nuevo...
Mis otrora enemigos del rìo se calmaron con la acciòn penal que ganè en la justicia ràpida y eficiente de San Isidro. Ahora, y tal como rezan los Tehilím, mis enemigos son corderos y los ieudìm hemos atravesado las aguas una vez màs, sanos y salvos.
Amanecer a bordo es una experiencia repetidamente milagrosa. Me digo en cada despertar, que pronto dejarà de sensibilzarme abrir los ojos rodeada de este rìo marrón del que mi barco me protege. No cambiarìa mi chata por ningùn crucero ni mi rìo por el Mar Mediterraneo, aunque parezca una necedad.
Es este el paisaje que extrañe por años sin haberlo tenido todavia, cuando vivìa en cualquier parte. Es este el río que me viò nacer y probablemente sea mi última visión, cuando me llegue la hora.